La reparación de cubiertas y tejados en Santander requiere un mayor número de medidas de seguridad respecto al resto de intervenciones realizadas en el edificio porque se trata de un trabajo en altura. Llevarlas a cabo estrictamente significa una reducción considerable del número de accidentes y un aumento en la productividad de los trabajos.

Las medidas de prevención dependerán del tipo de obra y las características del edificio, pero existen algunas generales que reducirán los riesgos más comunes que hay en la reparación de cubiertas y tejados en Santander. Estos son las caídas en altura, enfermedades cutáneas y otras provocadas por la inhalación de sustancias, electrocución y daños a terceros. Estos últimos suelen darse cuando una de las fachadas del edificio forma parte de la vía pública, por lo que existen peatones caminando justo debajo de la cubierta.

Lo primero a tener en cuenta son los controles de calidad, que habrá que realizar tanto de forma periódica como cada vez que se vaya a iniciar un trabajo. En estos debes asegurarte de que todos los elementos y maquinaria de la obra se encuentran en buen estado.

Para asegurar el bienestar de los operarios es necesario que les facilites a cada uno de ellos los equipos de protección individual reglamentarios: como gafas, botas de seguridad, mascarillas o guantes, además de arneses y líneas de vida. También deberán disponer de la información y formación necesarias para realizar los trabajos que se les han encomendado.

Para evitar tropiezos, debes asegurar de que la obra esté la obra limpia en todo momento, sobre todo, de que no existan escombros sobre el forjado. Esto también evitará que caigan objetos sobre los peatones, aunque conviene reforzar esta medida instalando en la acera vías de paso para proteger a los peatones.

Los profesionales de Fachadas Arlberg reforzamos siempre todas las medidas de seguridad que son necesarias para los trabajos en altura.